Las Elecciones del 2010: No debiéramos retrasar el reloj

Estamos en un año electoral. El 14 de septiembre los votantes de Wisconsin irán a las urnas electorales a votar en las elecciones primarias en las cuales se escogen los candidatos del partido que apoyan. Los candidatos que ganan la mayoría de votos de su partido enfrentarán los ganadores de los otros partidos políticos en la última Elección General el 2 de noviembre.

Por lo tanto, considerando la realidad que muchos votantes elegibles no votan en los Estados Unidos, vale la pena preguntar: ¿Porque son importantes las elecciones?

Si las elecciones no fueran importantes, no hubiera una historia tan violenta y larga de privación de derechos para negar el voto a los pobres, afroamericanos, latinos, asiáticos, inmigrantes, nativos americanos, mujeres, y a la juventud.

La historia del derecho del voto: una historia de lucha
Al principio de la colonización europea de los Estados Unidos, solamente hombres blancos que tenían propiedad tenían el derecho de votar o ser electos a oficina política.

Raza y origen nacional fueron usados para excluir ciertos grupos de personas, justificar condiciones abusivas, y quebrantar solidaridad entre la clase obrera.

La Ley de Naturalización del 1790 claramente decía que solamente inmigrantes “blancos libres” podían hacerse ciudadanos naturalizados de los Estados Unidos.

Después de la Guerra Civil, la quinta enmienda a la constitución pasó, en la cual, “el derecho de ciudadanos de los Estados Unidos para votar no se negará ó será limitada por los Estados Unidos o por ningún estado por causa de raza, color, o condición anterior de servidumbre.”

Siguiendo un periodo de progreso, en cual afroamericanos se registraron a votar en números masivos y fueron electos a oficina política, un cínico compromiso político entre los partidos del norte y del sur resulto en el establecimiento de las Leyes de Jim Crow (segregación racial) en el Sur y la exclusión política de afroamericanos, latinos, asiáticos, nativos americanos, y otros a través de varías formas que incluían violencia, represalias económicas, leyes de calificaciones de propiedad, exámenes, impuestos para votar, y fraude.

Por ejemplo, en Luisiana, a partir del 1900, menos de 5,000 afroamericanos eran registrados para votar, menos de un alto del 130,000 en los años después de la Guerra Civil.

Para mexicanos americanos en el suroeste, este periodo siguió una historia similar de exclusión después de la Guerra Mexicana-Americana en 1848, en la cual la mitad del territorio de México se convirtió en lo que hoy en día son los estados del suroeste de los Estados Unidos. Aunque mexicanos que permanecieron en los territorios conquistados por los Estados Unidos supuestamente debieran ser ciudadanos de los Estados Unidos con todos los mismos derechos, fueron negados el derecho de voto a través de violencia y leyes estatales de “elegibilidad para votar”.

Mujeres no lograron el derecho del voto hasta el 1920, después de 72 años de lucha.

El Acto de Ciudadanía del Indio en 1924 declaró que todo indio no ciudadano nacido en los Estados Unidos era ciudadano, dándoles el derecho del voto. Aunque el Acto de Ciudadanía pasó, el derecho de voto aun estaba gobernado por leyes estatales, y muchos americanos nativos prácticamente fueron prohibidos de votar hasta 1948.

Inmigrantes asiáticos y sus hijos nacidos en los Estados Unidos enfrentaron exclusión de la ciudadanía de los Estados Unidos hasta el 1952 cuando todos los actos de exclusión asiática que quedaban fueron sustituidas por el “sistema cuotas” de inmigración.
El Acto del Derecho del Voto pasó en 1965 e hizo ilegal prácticas discriminatorias que negaban el voto. Esta victoria se logro a través de la lucha por los derechos civiles en la cual se organizaron marchas, boicots, y se enfrento represión violenta y encarcelamiento para desafiar la ciudadanía de segunda clase.

Después, expansiones a la enmienda incluían derechos para personas limitadas en el inglés y personas discapacitadas.

En el 1970, después de la Guerra en Vietnam, la edad para votar se reducío de 21 a 18, a base de manifestantes estudiantiles y veteranos de la guerra que argumentaron que si eran de la edad suficiente para ser obligados a luchar en una Guerra, eran de la edad suficiente para votar.

El siglo 21: No debieramos retrasar el reloj

El derecho del voto para los pobres y discriminados se ha logrado a traves de tremenda lucha, protestas masivas, boicots, hasta muertes. No se debe tomar ligeramente. Estamos parados en los hombros de nuestros antecedents y es nuestra obligación de defender estas victorias tan costosas y de lograr nuevos cambios para la siguiente generación.

Actualmente, vemos la misma oposición, en la decisión de la administración anterior de hacer el examen de naturalización de los Estados Unidos más difícil y costosa y en llamamientos recientes para quitar la 14 enmienda negando la ciudadanía a los niños nacidos en los Estados Unidos de padres indocumentados.

Aun en nuestro sistema de inmigración actual, aunque no es explicitamente exclusiva racialmente, tienen números de visas poco realistas para familias de ciertos países donde existen tratos de comercio más amplio (como America Latina y Asia) y personas tienen que esperar hasta 10 años para ajustar el estatus para un familiar cercano.

Si tenemos el privilegio de votar, como ciudadanos de los Estados Unidos, tenemos que ser una voz por los que actualmente estan excluidos y marginalizados.
Debemos votar por candidatos pro-inmigrantes, candidatos que representan los intereses de los trabajadores, derechos civiles, y derechos educativos. Debemos respaldar candidatos progresistas que no estan motivados por intereses personales y su carrera; sino los que votarán a base de sus principios firmes.
El proceso electoral es una parte, pero no todo de lo que se necesita para lograr cambios sociales.

Afuera de la urna electoral, boicots, organización en lugares de empleo, protestas masivas, acción directa, la creación de alianzas, todas estas estrategias han logrado reformas económicas y sociales. En el 2006, fueron las protestas masivas que derrotaron la legislación HR 4437 del Congresista Sensenbrenner de Wisconsin, no acción legislativa.

En el 2010 no podemos permitir que políticos anti-inmigrantes ganen terreno en este ciclo de elecciones y tenemos que defender los derechos que se han logrado, como la matricula estatal para inmigrantes indocumentados en el estado de Wisconsin.

No podemos permitir que Wisconsin se convierta en Arizona y tenemos que organizar para poner un alto a las deportaciones, separación familiar, y aumento de perfil racial de los Latinos.

En esta edición Voces de la Frontera Acción (c4), una rama de Voces de la Frontera (c3), que involucra miembros en actividades legislativos, hablando con representantes políticos, y las elecciones, estamos contentos de dar a conocer nuestra primera ronda de recomendaciones de los candidatos a quienes damos nuestro respaldo político para la Elección Primaria, el 14 de septiembre. La segunda ronda de recomendaciones para la Elección Primaria aparecerá en la siguiente edición del periódico.

Le invitamos a unirse el 21 de agosto a las 10:00 AM en nuestra oficina en Milwaukee para comenzar a hablar con votantes sobre la próxima elección.

Infórmate, involúcrate, y como dice el lema de nuestro estado, “¡adelante”!

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